jueves, 8 de abril de 2010

Beduino



















Que los camellos no pueden con la cuesta del cielo
Que la sed
Que los espejismos

Que sigue sentado en el ojo tapado de la aguja

Y la lágrima
Y la miseria
Y la miseria espantosa de abrazarse a la lágrima



2 comentarios:

  1. Ay, Syl, su Beduino me recuerda al que lloraba inconsolable su día perdido.

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  2. Es ese, Parrain, es siempre el mismo beduino.

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