Hay momentos en los que se ve hasta siempre. Flashes victoriosos. Otros en los que no se ve nada. En la espera. En la esperanza.
Ay, Syl, su Beduino me recuerda al que lloraba inconsolable su día perdido.
Es ese, Parrain, es siempre el mismo beduino.
impresiones de avistaje
Ay, Syl, su Beduino me recuerda al que lloraba inconsolable su día perdido.
ResponderEliminarEs ese, Parrain, es siempre el mismo beduino.
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